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¿Pueden los perros comer pavo?

El pavo sin hueso, sin piel y sin condimentar es de lo poco de Acción de Gracias que un perro puede compartir. La piel, los huesos, el gravy y la salmuera son donde empiezan los problemas.

En esta página
  1. Por qué el pavo de la fiesta no es pavo sin más
  2. La piel, la grasa y los jugos
  3. Los huesos, la carcasa y el hilo
  4. La cubeta de salmuera
  5. Cuánto pavo está bien
  6. Si tu perro se metió con el pavo
  7. Un plato de pavo hecho para tu perro

Sí, en su versión más sencilla. Unos trozos de carne de pavo sin hueso y sin piel, cocida sin nada encima, están bien para la mayoría de los perros, y la AVMA considera que el pavo sin hueso, sin piel y sin condimentar es en general seguro para las mascotas en porciones pequeñas. El verificador de alimentos tóxicos clasifica el pavo cocido sin condimentar y sin hueso como seguro, y le da a la piel, la grasa y los huesos su propia entrada, bajo precaución. Esa separación lo resume todo: la carne es una proteína magra, y casi todo lo que le pasa en la cocina el Día de Acción de Gracias la vuelve menos segura.

Lo bueno es que apartar una porción segura es fácil. Aquí explico por qué el pavo de la fiesta es distinto, qué partes mantener lejos, cuánta carne compartir y qué hacer si tu perro se mete con la carcasa.

Por qué el pavo de la fiesta no es pavo sin más

El pavo en sí no es tóxico para los perros; de hecho, es ingrediente de muchos alimentos para perros. El que llega a la mesa es otra cosa. Como señala el AKC, al pavo de la fiesta casi siempre se le unta mantequilla o aceite, se le pone sal y hierbas, y muchas veces se le mete cebolla, ajo y otros aromáticos en la cavidad. La cebolla y el ajo son tóxicos para los perros en cualquier forma, cocidos también, y le dan su sabor a la carne de alrededor; por eso conviene sacar la porción del perro del centro de la pechuga, no de la cavidad ni de la charola.

Una persona trincha un pavo asado entero en una charola de aluminio sobre una mesa de fiesta, con rebanadas gruesas de pechuga blanca separándose de la piel dorada.
La carne blanca de la pechuga es la parte que se comparte. La piel dorada, los jugos de la charola y los huesos se quedan del lado de las personas.

El consejo de la ASPCA para compartir un bocado es corto: que no tenga hueso y que esté bien cocido. El pavo crudo o poco cocido puede llevar Salmonella, un problema para el perro y para quien limpia después.

La piel, la grasa y los jugos

Esta es la parte que manda perros al veterinario la semana después de Acción de Gracias. Pet Poison Helpline pone la piel del pavo en el mismo grupo que el tocino y el gravy: no son tóxicos en el sentido de un veneno, pero pueden causar desde un vómito o una diarrea leves hasta una pancreatitis grave, a veces mortal. La guía de la FDA para las fiestas lo dice sin rodeos: no les des a las mascotas sobras grasosas como recortes de grasa o piel de pavo asado.

La pancreatitis ocurre cuando las enzimas digestivas se activan dentro del páncreas en lugar del intestino y empiezan a dañar el propio órgano. El Manual Veterinario de Merck menciona comer basura o muchas sobras de la mesa como un factor de riesgo común, y algunas razas, como el schnauzer miniatura, el yorkshire terrier y el cocker spaniel, la sufren con más frecuencia. VCA Animal Hospitals explica que un perro con dolor puede adoptar una “posición de rezo”, con la parte trasera levantada y el pecho en el piso, y que los casos graves suelen requerir de dos a cuatro días de hospitalización. Lo que confunde a la gente es el tiempo: Pet Poison Helpline advierte que los síntomas pueden aparecer hasta cuatro días después de la comida.

Los huesos, la carcasa y el hilo

Los huesos de ave cocidos son quebradizos, y la ASPCA los considera un peligro serio de atragantamiento. La FDA agrega que los perros son famosos por sacar la carcasa del pavo de la basura, y que los huesos pueden atorarse en el esófago, el estómago o la tráquea, o astillarse en pedazos filosos que lastiman el intestino. El hilo que sujeta las piernas del pavo es otro peligro: Pet Poison Helpline incluye el hilo de amarrar desechado entre las sobras que pueden causar una obstrucción lo bastante seria como para requerir cirugía.

Las instrucciones de la AVMA para la carcasa son concretas y vale la pena seguirlas al pie de la letra: una bolsa de basura bien amarrada, dentro de un bote cerrado afuera o detrás de una puerta que se quede cerrada. Un bote de cocina con tapa abatible no cuenta.

La cubeta de salmuera

Si pusiste el pavo en salmuera, el líquido que sobra es un peligro en el que casi nadie piensa. Pet Poison Helpline advierte que esa solución saturada de sal les resulta muy atractiva a los perros, que se la toman con gusto, y que el resultado puede ser una intoxicación por sal: sed y orina excesivas, vómito y diarrea, y en casos graves cambios peligrosos de electrolitos e hinchazón del cerebro. Tírala por el desagüe en cuanto saques el pavo, y no dejes la bolsa o la hielera de la salmuera en el piso.

Cuánto pavo está bien

Unos trocitos sin condimentar y sin hueso son una porción de premio: poquito para un perro pequeño, un puñado pequeño para uno grande. Esa es la guía de porciones del verificador, y coincide con la lista de la ASPCA de carnes que se pueden compartir: pavo magro y cocido, sin huesos ni condimentos. Los premios de todo tipo deben quedarse en alrededor del 10 % de las calorías diarias de tu perro, y la calculadora de alimentación te da el número del día. Si tu perro ya tuvo pancreatitis o come una dieta baja en grasa, el Manual Veterinario de Merck explica que a esos perros normalmente se les mantiene con alimento y premios bajos en grasa, así que consulta a tu veterinario antes de darle incluso la carne blanca.

Si tu perro se metió con el pavo

  • Unos trozos de carne sin condimentar: normalmente solo un perro feliz. Ofrécele agua y no le des más premios ese día.
  • Piel, jugos o mucha carne: llama a tu veterinario para pedir consejo y vigila vómito, diarrea, postura encorvada, dolor de barriga o rechazo de la comida durante los días siguientes.
  • Huesos, la carcasa o el hilo: llama a tu veterinario ya, antes de que aparezca cualquier señal. No lo hagas vomitar a menos que un profesional veterinario te lo indique.
  • La salmuera: llama de inmediato a tu veterinario o a una línea de intoxicaciones y ofrécele agua fresca, salvo que te indiquen otra cosa.

Las dos líneas de intoxicaciones atienden las 24 horas: ASPCA Animal Poison Control al (888) 426-4435 y Pet Poison Helpline al (855) 764-7661 (números de EE. UU.; fuera de EE. UU., llama de inmediato a tu veterinario o a la clínica de urgencias más cercana). Puede aplicar un cargo. Si el pavo venía con relleno o gravy, dilo, porque la cebolla y el ajo de esos platillos cambian la recomendación. Mis guías sobre el relleno y el puré de papas cubren esos acompañamientos.

Un plato de pavo hecho para tu perro

Para incluir a tu perro en el día, la ASPCA sugiere un pequeño festín propio: unos trozos de pavo sin condimentar mezclados con un poco de camote y ejotes en su comida de siempre, o metidos en un juguete dispensador para que esté ocupado mientras la familia come. La versión de la AVMA es simplemente preparar o comprar un premio hecho para él. Cualquiera de las dos es mejor que las sobras de la mesa, y les da a los invitados una respuesta fácil cuando empiece a pedir. Para el resto de la cena, platillo por platillo, está mi guía de la comida de Acción de Gracias, y para cualquier duda del día, el verificador responde en segundos.

Preguntas frecuentes

¿Los perros pueden comer la piel del pavo?
Mejor no. En la piel se concentran la grasa, la mantequilla o el aceite del horneado, la sal y los condimentos, y la FDA recomienda expresamente no darles a las mascotas la piel del pavo o del pollo asado. Las sobras grasosas pueden caer mal al estómago y, en algunos perros, causar pancreatitis, una inflamación dolorosa que según la FDA suele manifestarse con vómito, dolor de estómago, inquietud, temblores, diarrea, fiebre y debilidad. Pet Poison Helpline señala que los signos pueden tardar hasta cuatro días en aparecer y que razas como el schnauzer miniatura son especialmente propensas. Si tu perro se comió un montón de piel o de grasa, llama a tu veterinario aunque en la noche se vea bien.
Mi perro se comió un hueso de pavo cocido. ¿Qué hago?
Llama ya a tu veterinario y no intentes hacerlo vomitar a menos que un profesional veterinario te lo indique, porque un hueso astillado puede lastimar al regresar. La FDA explica que los huesos cocidos pueden atorarse en el esófago, el estómago o la tráquea, y que los fragmentos filosos pueden herir la boca, la garganta y el estómago. Los signos de una obstrucción no siempre son inmediatos: horas o días después el perro puede vomitar, tener diarrea, estar decaído, no querer comer o tener la barriga adolorida. Tu veterinario puede pedir radiografías y, en algunos casos, hace falta un endoscopio o una cirugía para sacar los pedazos. Si hay arcadas, babeo o esfuerzo para hacer popó, ve de inmediato.
¿Los perros pueden comer pavo de charcutería o pavo crudo?
Ninguno de los dos es buena idea. El pavo rebanado de charcutería es una carne procesada, y la ASPCA recomienda evitar los fiambres porque pueden tener mucha sal. El pavo crudo o poco cocido es otro riesgo: la ASPCA advierte que puede llevar Salmonella, que puede enfermar tanto al perro como a las personas que lo atienden. Algunos dueños dan huesos carnosos crudos, como el cuello del pavo, dentro de una dieta planeada con su veterinario, y el AKC aclara que cualquier hueso crudo sigue teniendo riesgo de bacterias; esa es una decisión para hablar con tu veterinario, no un experimento de fiesta. Como premio, lo seguro es el pavo bien cocido, sin condimentar y sin hueso.
¿Cuánto pavo le puedo dar a mi perro?
Piensa en un premio, no en una porción. Unos trocitos sin condimentar son suficientes: poquito para un perro pequeño y un puñado pequeño para uno grande, que es la porción que usa el verificador de alimentos tóxicos para el pavo cocido sin condimentar. Todos los premios y extras juntos deben quedarse en alrededor del 10 % de las calorías diarias de tu perro, y la calculadora de alimentación gratuita te da ese número. Si tu perro ya tuvo pancreatitis, come una dieta baja en grasa o de prescripción, o tiene otro problema de salud, consulta a tu veterinario antes de darle pavo, aunque sea la carne blanca.

Solo contenido educativo: no es asesoría veterinaria ni profesional de comportamiento. Consulta a tu veterinario, o a un entrenador o especialista certificado, para tu mascota. Lee el aviso legal completo →